Julio es un niño que corre despacito y en el patio se ríen de él. Sara, su amiga, le intenta ayudar y le recomienda que hable de su problema con un mayor.
En el cuento se puede elegir una de las dos opciones que tiene Julio: pedir ayuda a un mayor, o no contárselo a con nadie.
En clase, la mayoría comentamos que elegiríamos la opción de pedir ayuda. Y vimos qué le ocurrió a Julio tras decidir contar su problema.
¡Todo se solucionó y volvió a estar contento en el colegio!
Aunque, como somos muy curiosos, vimos qué le hubiera ocurrido de no haber contado lo que le pasaba.
Julio siguió muy triste y sin ganas de ir al colegio al colegio.
Después de leer el cuento, estuvimos charlando sobre qué es mejor, si contar nuestros problemas a los demás o no. Todos pensamos que la mejor solución cuando nosotros mismos no podemos arreglar un problema, es hablarlo con alguien de confianza y pedir ayuda.
¡A partir de ahora lo intentaremos hacer todos!
Gracias, Sofía por el cuento. Nos ha gustado mucho.
Lo importante que es expresar nuestros sentimientos y hablar. :)
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